Segunda fase: crecimiento basado en la sustitución de importaciones (1962-1976)
Como se indico anteriormente, en México, se fabrican vehículos desde 1925; hasta 1962 es cuando se emite el primer decreto automotriz, con el cual se inicia bajo bases mas firmes el desarrollo automotriz en nuestro país; la situación prevaleciente en ese entonces se caracterizaba por plantas exclusivamente de ensamble en el que menos del 20% de los componentes eran de origen nacional, mientras que las ventas se cubrían principalmente con vehículos importados.
Este primer decreto orientaba al sector hacia la satisfacción del mercado domestico y en el se incluyeron aspectos como los siguientes:
Se limitaron las importaciones de vehículos.
Se limito la importación de ensambles principales completos como motores y transmisiones.
Fijo en un 60% el contenido nacional mínimo para los vehículos fabricados en territorio nacional.
Limito a un 40% de capital extranjero las inversiones en las plantas fabricantes de auto partes.
Estableció un control de precios con el fin de contener las utilidades e incentivar a un incremento de la productividad.
De entre los movimientos mas importantes de mencionar por parte de las organizaciones de la industria terminal que se dieron en esa época bajo el esquema regulatorio existente, tenemos los siguientes:
En 1964 Volkswagen, que desde una década antes se dedicaba a la comercialización de vehículos importados, inicia sus operaciones de ensamble en el Estado de México y tres años después traslada su centro de producción al estado de Puebla
Ford hace una expansión de su producción en 1964 e instala dos nuevas plantas en el Estado de México, en tanto que General Motors inaugura el complejo de motores y fundición en Toluca en 1965, destinado principalmente a proveer de motores de 6 cilindros y partes de fundición a la planta localizada en la Ciudad de México.
Siguiendo el mismo camino, Chrysler abre una planta de motores en Toluca en 1964 y en 1968 inugura su planta de ensamble.
Finalmente, Nissan mexicana que quedo constituida desde 1961 y que comercializaba vehículos en México desde 1959, inicia operaciones en la planta de la Ciudad Industrial del Valle de Cuernavaca (CIVAC), en el Estado de Morelos fabricando el Datsun Sedan Bluebird.
Como era de esperarse ante el proteccionismo del mercado domestico, la industria automotriz creció notablemente y de los 96, 781 vehículos que se fabricaron en el 1965 se paso a 250,000 unidades en 1970. El haber logrado la meta de contenido nacional se reflejo considerablemente en la activación del sector de las auto partes y este fenómeno se extendió a otros sectores de la economía del país.
Ya para inicios de la década de los setenta solo siete fabricantes de vehículos permanecían en el país con plantas ubicadas alrededor de la Ciudad de México, que en su gran mayoría contaban con infraestructura tecnológica de producción que se hacia obsoleta año con año. Sin embargo, así como es cierto que la producción tuvo un incremento considerable también lo es que los niveles de calidad no eran muy satisfactorios y los costos de producción estaban por encima de los que se daban en otras naciones, pero dado el cierre de fronteras prevaleciente, la falta de competitividad internacional no era un factor de preocupación para los dirigentes de esa época.